lunes, 15 de diciembre de 2008

El Rol del Educando y Educador en el Siglo XXI

Rol EDucando: Con relación a los alumnos/as podemos decir que está muy claro en la línea de la reforma, que su rol en la educación es inminentemente activa y protagónica, la cual exige que el niño/a construya su propio aprendizaje y la única manera de lograrlo, es teniendo niños/as inquietos por saber y aprender, manipuladores de diferentes elementos que le faciliten las actividades y que a través de ellas, en forma individual o grupal pueda cuestionar y razonar lo que hacen, de tal modo que sus conclusiones y búsqueda de soluciones se transformen en una experiencia real y pertinente para su vida.

Lo anterior requiere que las actividades respondan a conocimientos previos, con un presente real y concreto, que pueda relacionarlo a su entorno y ojalá que sirva para proyectar sus conocimientos en el tiempo, de tal modo que obtenga aprendizajes significativos. Esto pasa fundamentalmente por renunciar a alumnos/as pasivos que se limitan a escribir ejercicios dados por el profesor desde la pizarra, donde muchas veces no pregunta y sólo se limitan a desarrollar en forma mecánica aquello solicitado en la clase.

Dentro de éste currículo el rol del alumno/as es fundamental. “Es el centro del proceso, es participativo y responsable de su propio aprendizaje” (Documento, Rol Docente pp. 20). Crece, se desarrolla y se perfecciona en función de sus propias necesidades e intereses tiendo como marco identificativo la relación con los demás, su entorno y su cultura.

El educando es más protagonista de su aprendizaje, por el entorno en el cual esta inserto, su enseñanza comienza a partir de sus aprendizajes previos, va construyendo significados compartidos a través de lo que va aprendiendo tanto en el aula, como en su entorno, este educando esta mucho mas despierto a lo que esta a su alrededor, vivir experiencias significativas junto con sus pares y en su comunidad, permitirán que los aprendizajes de los niños/as perduren en el tiempo.

Podemos decir entonces que el alumno/a aprende por descubrimiento, experimentando, analizando, utilizando las experiencias previas y personales para ir construyendo su aprendizaje, interactuando y comunicándose con sus pares, y trabajando colaborativamente.

Además muchos trabajos se facilitan si se hacen en equipo, donde cada uno hace su aporte importante para lograr un objetivo en común, por lo tanto muchas de sus tareas pueden ser abordadas junto a otros compañeros. La participación y actividad no sólo debe limitarse al trabajo, sino también a la evaluación de la gestión realizada individual, en equipo e incluso al aporte mediador y de apoyo realizado por el profesor/a.

Rol Educador: El papel fundamental de la pedagogía en la educación se define más recientemente como ciencia de la educación, tanto física, intelectual y moral, señalando que debe recoger y tomar como base todos los datos positivos de la fisiología, psicología y de la historia que conciernen a la naturaleza de los niños/as. Según lo anterior y trasladándola a la experiencia pedagógica actual, se ve la importancia de valorar la participación del educador en la promoción, prevención e intervención en la salud mental de sus alumnos/as y sus familias.

Desde el punto de vista cultural, a lo largo de la historia el docente ha cumplido un rol protagónico en la entrega de conocimientos y en el desarrollo individual y social del ser humano. “La responsabilidad educacional del profesor es grande, dado que el mantiene contacto más prolongado, en la escuela, con el educando” (Nérici, 1985, pp. 107).Es por esta razón que se entiende su papel en la sociedad como agente activo y gestor de importantes cambios desde las edades tempranas de la vida. Reconocido como autoridad en el ámbito de su comunidad, resulta ser un elemento confiable, lo que viene a facilitar su intervención en salud mental. Como una forma de potenciar el rol del maestro y afianzar en las comunidades educativas una adecuada convivencia entre los miembros que integran dicha entidades).

El docente tiene el poder de generar redes de apoyo, así como también cumple un rol de mediador y orientador del proceso de enseñanza aprendizaje, es un ser que motiva y estimula la iniciativa y creatividad del alumno/a, a la vez que sugiere diversas formas y oportunidades de aprendizaje personalizado, es reflexivo sobre su práctica pedagógica, además debe ser investigador para mejorar sus prácticas.

El rol fundamental del docente es enseñar, con un doble compromiso, ante el sistema y ante el alumno/a, con la tensión que conlleva esta confrontación, basada en una relación de respeto con sus estudiantes. Por lo tanto, la cuestión no es negar este poder, sino como se ejerce, ya que el niño/a ve al profesor como un intelectual y no como técnico.

El docente no debe limitar ni poner restricciones en la entrega de los materiales pedagógicos, más bien debe proporcionarles a los estudiantes, todos los materiales que estén a su alcance “Ser profesor, quien se disponga a educar, tiene que ser autentico, coherente, sincero” (Nérici, 1985, pp. 111).

En resumen la actitud del educador y el educando, deben ser activos colaboradores en el proceso enseñanza aprendizaje, donde uno facilita el aprendizaje entregando diferentes y entretenidas formas de trabajo y el otro participa con responsabilidad y cuestionamiento, buscando un sentido en lo que hace, principalmente del pensamiento, el raciocinio y la búsqueda de soluciones a problemas en forma creativa.